"Pepe, el progresista" por Juan José Cánovas.



Imagino que el alcalde de Totana no ha asistido estos días a los actos protagonizados, en la Región de Murcia, por el Presidente de Honor del PP, José María Aznar. Le habría venido muy bien la lección magistral, sobre Ética Política, que impartió en la UCAM el que afirmaba aquello de, “créanme ustedes; Saddán Husein, tiene armas de destrucción masiva…”.

Pero Pepe, tenía cosas mucho más importantes que hacer este fin de semana. Como organizar el enésimo montaje para confundir a los inocentes totaneros, que no son intrusos ni trabajan en las cloacas, como es mi caso. Que le rebajen la fianza o le entreguen el pasaporte es algo que interpreta, junto a su cada vez más diezmado Equipo, como un triunfo sobre la oposición. Olvidando que sigue acusado por muchos y variados delitos que, en un alcalde, suenan bastante más feos que al común de los mortales. El Diario la Verdad, se lo recordaba el domingo de buena mañana.

Sabe que no las tiene todas consigo y va tomando posiciones mientras hace sus cuentas que cada día parecen más las de la lechera. En los últimos meses, ha organizado dos “purgas” para continuar con su venganza. Se ha quitado al Oficial de Policía de en medio, para lo que no ha dudado en incoar expedientes propios de opereta (y todo, por no comerse la multa. O el marrón, que tanto da) o gastar otros 70.000 euros del ala -al año-, cogidos del bolsillo de los totaneros para pagar otro jefe que se ha traído de Archena.
También ha remodelado su staf, elevando el rango del amo del calabozo, subiendo de categoría a quien se señalaron en las manifestaciones, con pancartas y lágrimas. Prescindiendo del licenciado en Ciencias Políticas, condenado al ostracismo tras su fallido “Totana Crece 2013” y vaya usted a saber las razones internas. Quizás porque en su día, no lloró lo suficiente.

El Grupo Municipal cada día es más contestatario y, al calor del reparto de presupuestos –antes de final de año- es muy posible que se produzcan las primeras desafecciones, vía dimisión. Los tentáculos de Morales y otros, son bastante más alargados de lo que Pepe considera y la aplicación de la doctrina Aznar, acompañado del cambio de posición en Valcárcel, lo tiene condenado, a pesar de su logro, presionando en Murcia, para dulcificar los informes de Declaración de Impacto Ambiental, que estarán preparados para último de año y les van a servir de muy poco.

Sueña con repetir, añorando la noche que lo pasearon en el carro, emulando a Julio Cesar. Pero la suerte en el PP la tiene más que echada. Sospechando el tema, está estos últimos tiempos -entre reunión y comida de trabajo-, escuchando los consejos del maestro Férez, del que está aprendiendo mucho en el arte de dirigir los plenos e insultar, con amenazas a la oposición y demás salidas de tono, propias de un aprendiz de dictadorzuelo.

Sería el segundo gran favor de Antonio al PP y a los presuntos corruptos, acusados por la Justicia, como su otrora valedor y compadre de “Los Enanos”, Manuel Hurtado, conocido en el partido con el sobrenombre de “Zapatones”. El primer gran favor al PP, se lo hizo en la etapa 1999-2003, culminando con la presentación de una candidatura, “pogresista”, cuyo único objetivo fue la de ser el mamporrero de Morales y auparlo a la alcaldía, por el arte de “divide y vencerás”, allá por 2003.

La venganza contra el PSOE y la Izquierda, le ha salido muy cara al Pueblo, a cuya “ventana” se asomaba haciendo el payaso, noche si y noche también. Algunos se llevaron la recompensa económica, en cientos de miles de euros, que alguna vez los totaneros conocerán con detalle.


Parece que este año, lo de los totaneros del año no ha salido y los discursos tendrán que esperar para la editorial navideña, con aquello de los que atacamos a la prensa independiente. Mientras tanto, se conforman algunos con asistir de mediadores a las reuniones del Grupo Municipal, cuando hay “marejada” y los boyardos se le ponen farrucos a Pepico, el que soñaba, en sus elucubraciones mentales y telefónicas, con ser el Dictador de Totana.

Pero la jugada podría salirle muy mal. El PP, como Roma a veces, no paga a traidores. Sabe que por mucha red clientelar que vaya creando con el dinero de todos, puede aspirar a ser poco más que el Valera en Mazarrón. Y ese es el as que puede guardar en la manga, por si se decide prescindir de él, cuando falte poco para los comicios y no le da tiempo a montar un partido, cuyo movimiento meses antes, podría dar a conocer sus cartas y la pretensión de ser “bisagra” del PP a partir de 2011, para seguir en el poder y cobrando el sueldazo de 4500, que no se rebaja ni de coña por mucha crisis que venga.

No pocos dirigentes del PP totanero lo tienen más que decidido. Si al final se presenta -utilizando al Partido Iniciativa Progresista, de Férez-, con el ánimo de seguir subido al macho, pierde el tiempo. Preferirían votar al PSOE –o alcanzar un pacto, tipo Alhama- antes que someterse a la experiencia de Valera, que tantos quebraderos de cabeza les dio en su momento.

“Ángel Cánovas no es nadie en Alhama, por atreverse contra el PP…”; sentencian en los corrillos de la corte pepetera de Totana. Y eso sin contar los arribistas y paniaguados, que abandonarán el barco, cuando comience a escorar ligeramente. Y es que la política es muy cruel. Que se lo digan al Prenafeta, Francisco Marqués o Maciá Alavedra. Toda la vida mangoneando para terminar esposados como vulgares “chorizos” que, presuntamente, lo son.